sábado, 16 de octubre de 2010

Charles Chaplin II


Cuando me amé de verdad comprendí que en cualquier
circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora
correcta y en el momento exacto y entonces, pude relajarme.

Hoy sé que eso tiene un nombre…” AUTOESTIMA ”


Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y
mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy
contra mis propias verdades.

Hoy sé que eso es…” AUTENTICIDAD ”


Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera
diferente y comencé a ver todo lo que acontece y que contribuye a
mi crecimiento.

Hoy eso se llama…” MADUREZ ”


Cuando me amé de verdad, comencé a percibir como es
ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, solo
para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el
momento o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.

Hoy sé que el nombre de eso es…” RESPETO ”


Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que
no fuese saludable…, personas, situaciones, todo y cualquier cosa
que me empujara hacia abajo. De inicio mi razón llamó esa actitud
egoísmo.

Hoy se llama… ”AMOR PROPIO”


Cuando me amé de verdad, dejé de temer al tiempo libre y desistí
de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro.
Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero
y a mi propio ritmo.

Hoy sé que eso es…” SIMPLICIDAD ”


Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y
con eso, erré menos veces.

Hoy descubrí que eso es la…” HUMILDAD ”


Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y
preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es
donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez.

Y eso se llama…” PLENITUD ”


Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y
decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, ella
tiene una gran y valiosa aliada.

Todo eso es…” SABER VIVIR! ”

Charles Chaplin

Charles Chaplin



La vida es una obra de teatro que no permite ensayos...

Por eso, canta, ríe, baila, llora

y vive intensamente cada momento de tu vida...

...antes que el telón baje

y la obra termine sin aplausos.

¡Hey, hey, sonríe!

más no te escondas detrás de esa sonrisa...

Muestra aquello que eres, sin miedo.

Existen personas que sueñan

con tu sonrisa, así como yo.

¡Vive! ¡Intenta!

La vida no pasa de una tentativa.

¡Ama!

Ama por encima de todo,

ama a todo y a todos.

No cierres los ojos a la suciedad del mundo,

no ignores el hambre!

Olvida la bomba,

pero antes haz algo para combatirla,

aunque no te sientas capaz.

¡Busca!

Busca lo que hay de bueno en todo y todos.

No hagas de los defectos una distancia,

y si, una aproximación.

¡Acepta!

La vida, las personas,

haz de ellas tu razón de vivir.

¡Entiende!

Entiende a las personas que piensan diferente a ti,

no las repruebes.

¡Eh! Mira...

Mira a tu espalda, cuantos amigos...

¿Ya hiciste a alguien feliz hoy?

¿O hiciste sufrir a alguien con tu egoísmo?

¡Eh! No corras...

¿Para que tanta prisa?

Corre apenas dentro tuyo.

¡Sueña!

Pero no perjudiques a nadie y

no transformes tu sueño en fuga.

¡Cree! ¡Espera!

Siempre habrá una salida,

siempre brillará una estrella.

¡Llora! ¡Lucha!

Haz aquello que te gusta,

siente lo que hay dentro de ti.

Oye...

Escucha lo que las otras personas

tienen que decir, es importante.

Sube...

Haz de los obstáculos escalones

para aquello que quieres alcanzar.

Mas no te olvides de aquellos

que no consiguieron subir

en la escalera de la vida.

¡Descubre!

Descubre aquello que es bueno dentro tuyo.

Procura por encima de todo ser gente,

yo también voy a intentar.

¡Hey! Tú...

ahora ve en paz.

Yo preciso decirte que... TE ADORO,

simplemente porque existes.

Charles Chaplin

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Pato o águila tu decides...


Rodrigo estaba haciendo fila para poder ir al aeropuerto. Cuando un taxista se acercó, lo primero que notó fue que el taxi estaba limpio y brillante. El chofer bien vestido con una camisa blanca, corbata negra y pantalones negros muy bien planchados, el taxista salio del auto dio la vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi.
Le alcanzo un cartón plastificado y le dijo: yo soy Willy, su chofer. Mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi Misión.
Después de sentarse, Rodrigo leyó la tarjeta: Misión de Willy: “Hacer llegar a mis clientes a su destino final de la manera mas rápida, segura y económica posible brindándole un ambiente amigable”
Rodrigo quedo impactado. Especialmente cuando se dio cuenta que el interior del taxi estaba igual que el exterior, ¡¡limpio sin una mancha!!
Mientras se acomodaba detrás del volante Willy le dijo, “Le gustaría un café? Tengo unos termos con café regular y descafeinado”. Rodrigo bromeando le dijo: “No, preferiría un refresco” Willy sonrío y dijo: “No hay problema tengo un hielera con refresco de Cola regular y dietética, agua y jugo de naranja”. Casi tartamudeando Rodrigo le dijo: “Tomare la Cola dietética”
Pasándole su bebida, Willy le dijo, “Si desea usted algo para leer, tengo el Reforma, Esto, Novedades y Selecciones…”
Al comenzar el viaje, Willy le paso a Rodrigo otro cartón plastificado, “Estas son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan, si quiere escuchar la radio”
Y como si esto no fuera demasiado, Willy le dijo que tenia el aire acondicionado prendido y preguntó si la temperatura estaba bien para él. Luego le avisó cual seria la mejor ruta a su destino a esta hora del día. También le hizo conocer que estaría contento de conversar con él o, si prefería lo dejaría solo en sus meditaciones.
“Dime Willy, -le pregunto asombrado Rodrigo- siempre has atendido a tus clientes así?”
Willy sonrió a través del espejo retrovisor. “No, no siempre. De hecho solamente los dos últimos dos años. Mis primero cinco años manejando los gaste la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de los taxistas. Un día escuche en la radio acerca del Dr. Dyer un “Gurú” del desarrollo personal. El acababa de escribir un libro llamado “Tú lo obtendrás cuando creas en ello”. Dyer decía que si tu te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás, muy rara vez no se te cumplirá. El decía: Deja de quejarte. Se diferente de tu competencia. No seas un pato. Se un águila. Los patos solo hacen ruido y se quejan, las águilas se elevan por encima del grupo”.
“Esto me llego aquí, en medio de los ojos”, dijo Willy. “Dyer estaba realmente hablando de mi. Yo estaba todo el tiempo haciendo ruido y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Mire alrededor a los otros taxis y sus chóferes… los taxis estaban sucios, los chóferes no eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios”.
“Se nota que los cambios te han pagado”, le dijo Rodrigo.
“Si, seguro que si”, le dijo Willy. “Mi primer año de águila duplique mis ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo cuadruplique. Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reservación a través de mi celular o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos consigo un amigo taxista águila confiable para que haga el servicio”.
Willy era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi normal.
Posiblemente haya contado esta historia a mas de cincuenta taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando voy a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla como los patos y me cuentan todas las razones por las que no pueden hacer nada de lo que les sugería.
Willy el taxista, tomo una diferente alternativa:
El decidió dejar de hacer ruido y quejarse como los patos y volar por encima del grupo como las águilas.

No importa si trabajas en una oficina, en mantenimiento, eres maestro, Un servidor publico,"político", ejecutivo, empleado o profesionista, ¿Cómo te comportas? ¿Te dedicas a hacer ruido y a quejarte? ¿Te estás elevando por encima de los otros?

Recuerda: ES TÚ DECISIÓN Y CADA VEZ TIENES MENOS TIEMPO PARA TOMARLA
Recibe los 7 dones:
- Sabiduría,
- Entendimiento,
- Ciencia,
- Consejo,
- Piedad,
- Temor de Dios y
- Fortaleza.

úsalos para servir a tu comunidad, a tu gremio y empieza por tu familia.

Que tus problemas sean menos, tus Bendiciones más y que sólo la
Felicidad entre por tu puerta.
El haber leído este correo, que es un correo fuera de lo común, de hecho te abre oportunidades para el mañana. Veamos si funciona... Suena quizá ridículo, pero sin fe ¿qué seríamos?

Creamos firmemente en algo MUY BUENO.
He aprendido...Que ser bondadoso es más importante que tener la razón.
Con FE!!...No preguntes Dios ha visto tus luchas.

jueves, 11 de febrero de 2010

ARTICULO SOBRE LOS CUBANOS ESCRITO por VICTOR MONA



Los cubanos salen de una isla pequeña y se han diseminado
por todo el mundo..

Uno es profesor en una universidad de Australia; otro,
inauguró en Alaska un restaurante. Nada los detiene, ni el
frío ni el calor. Los seduce el trópico de la Florida ,
pero soportan igualmente a pie firme los hielos de Boston y
Nueva York. No mendigan, trabajan. Los que en Cuba eran
pobres, aquí son ricos. Los que allá eran medio pelo,
aquí son pelo y medio.

Ningún obstáculo detiene su laboriosidad beligerante si
la oferta es digna. Uno es rector de la Universidad; otro,
maquilla muertos. Cambian, pero sólo en la superficie. En
Miami siguen jugando la bolita (lotería Prohibida),
peleando gallos a escondidas y enviando los hijos a la
escuela privada. En Madrid, están contra José Luís
Rodríguez Zapatero y en Caracas, contra Hugo Chávez,
siempre en la oposición.

Se les critica y se les envidia pero en el fondo se les
admira. Gallegos por el trabajo y judíos por la voluntad de
sobrevivir, constituyen una legión empecinada que no se
deja ignorar. Traen su música calurosa, el ruido de sus
tambores, los frijoles negros y el bistec de palomilla con
moros y maduros.

Pero traen sobre todo la simpatía, la cordialidad y la
laboriosidad.

¿Quiénes son?. Son los cubanos del destierro, la única
población mundial trasplantada, que (salvo los hebreos) en
más de un tercio de siglo no han perdido su identidad. Los
que admiraban a Cuba desde lejos como ejemplo supremo de
pujanza latinoamericana, los que veían a Cuba como un
milagro étnico y cultural, donde todo parecía un relajo
pero todo funcionaba bien, ya no tienen que ir a Cuba para
conocerla! . Aquí la tienen dentro de los mismos Estados
Unidos. Esta es Cuba . Estos son los cubanos. Exagerados,
fanfarrones, ruidosos, sí, pero también intensos,
profundamente creadores y buenos amigos. ¿Y qué no han
hecho en estos 47 años de destierro los cubanos para poder
sobrevivir con dignidad? Cuál actividad manual o
intelectual no han ensayado en éste o en aquél país, por
complicada que pareciera, lo han realizado para no quedarse
detrás, para no dejarse discriminar.

En alguna de esas actividades han llegado tan lejos que
superan a emigraciones que los precedieron por cerca de
medio siglo. No hay hospital en Estados Unidos donde no haya
hoy un médico cubano. No hay periódico donde no haya un
periodista cubano, ni banco donde no haya un banquero
cubano, ni publicitaria donde no haya un publicitario
cubano, ni escuela donde no haya un maestro cubano, ni
universidad donde no haya un profesor cubano, ni comercio
donde no haya un manager cubano.

En las Grandes Ligas del béisbol sus nombres también
brillan. En Madrid, el primer poeta latinoamericano es un
negro cubano. En la Coca Cola, Kellog's, McCormick,
Pepsi Cola y tantas otras su dirigente es o fue un cubano.
En el Congreso de Washington hay cuatro cubanos, en el
Senado federal se sientan dos cubanos, el Ministro de
Comercio de E. U. es un cubano, la Viceministro de Salud es
una doctora cubana. Caramba, son unos pocos en éste país y
llegaron hace muy poco tiempo.

En la tierras prestadas del extranjero parecen llevar
siempre en la frente la marca del sitio de donde vienen. Los
cubanos llevan a Cuba . La enaltecen y la honran, porque
además de en la frente la llevan en el corazón. Pero hay
algo en el desterrado cubano, a mi juicio, superior a esa
actividad profesional triunfante, y es su odio al despotismo
del que huyen, su amor a la tierra que dejaron. Eso lo
separa y lo define. Eso da a sus triunfos en medio del
desarraigo, una grandeza que de otro modo no tendría.

Se han afincado definitivamente en estas tierras
hospitalarias que los han acogido y donde viven en lo
material muchas veces mejor que como vivían en Cuba. Aún
teniéndolo todo, si les falta Cuba, no tienen nada. Quizás
por ello han hecho su Cuba aquí. Por eso, si se le mira
bien, se verá que a veces parece que el cubano ríe, pero
en realidad esta llorando por dentro.

Le nace el hijo, le crece, se le gradúa en la Universidad,
pero el cubano suspira. ¡Ay, si estuviera en mi Cuba!.

Compra una casa, un auto, o una lancha y sigue suspirando.
¡Ay!. Si todo esto lo tuviera en Cuba!. De una manera
misteriosa, que no puede definir, hay un vínculo con
aquello que tira de aquí hacia allá. Ahora que perdió a
su país, sabe que no puede vivir sin Cuba, y la sueña de
noche, y le agiganta los valores y la embellece y la
idealiza, y se culpa de no haberla entendido mejor, y la
recrea en su cantos y bailes, y la revive en sus historias
en sus costumbres y en sus comidas.

¿Por qué compran hoy los cubanos mas libros cubanos que
nunca?. ¿Por qué tienen sus casas, sus negocios y sus ofi -
cinas llenas de palmas, de banderas, de escudos y de retra-
tos de José Martí?.

¿Por qué aunque sean USA citizens SIGUEN SIENDO CUBANOS?.
Por qué se reúnen en sus municipios formados en el exilio,
borrando antiguos antagonismos de partido o clase?.
Porque el cubano sabe que lo único auténticamente suyo fue
SU CUBA y que a ella quisiera el poder regresar. No les preo-
cupa que le devuelvan la residencia o el negocio, si lo tenían.
Lo único que desean es volver a su tierra. La casa donde nació
esta destruida, al pueblo se lo han puesto desconocido, la madre
ha muerto. Pero no importa. El exiliado cubano quiere de todos
modos ir a esa casa, a ese pueblo y a esa tumba. La Patria empieza
ahí.

martes, 13 de octubre de 2009

Vivir fuera de Cuba no es jamón. No señor

No sé quién escribió esto, me lo enviaron por mail y venía sin autor, si alguien conoce la procedencia es solo cuestión de decirlo, espero que no les cause tanta tristeza como a mi...suerte.

Vivir fuera de Cuba no es jamón. No señor.
Lo que sí he aprendido es que hay varias etapas por las que se pasa y son más o menos así:
Primera etapa: el obstinamiento.
Todavía estás en Cuba. No tienes claro dónde vas a aterrizar, pero no importa, siempre que no veas más nunca un camello(autobuses), ni el verano sin ventilador, ni un apagón… Estás en la cuerda floja: que si me voy, que si me quedo…
Segunda etapa. Los “combatientes” de inmigración enseñan que todo puede ser peor...

- Maratónica espera: la tarjeta blanca, la liberación profesional, el pasaporte, la carta de invitación, el giro del dinero...
El acto final: aeropuerto José Martí con tu familia. Ha sido un camino largo y temes que todavía algo se puede joder.
El uniforme de inmigración aún te hace temblar. Vives momentos de tensión, el guardia de inmigración estudia de punta a cabo tu pasaporte como en una novela de espionaje, ¿qué carajo buscará?. Al mismo tiempo, mira 40 veces el espejo que tienes a tu espalda, será pa´ vacilarte, pa’ ver si te haces caca en los pantalones; sudas copiosamente.
Te pregunta que ¿a dónde vas? ¿por qué te vas? También quiere saber si vas de visita por tres meses y, claro, si vuelves… “Sí, espérame sentado”, piensas tú en ese momento, pero respondes: “Sí compañero, por supueeeesto!” Finalmente te pone el cuño. ¡COÑOOOO…!
¡Un momento! ¿Y ahora por qué el avión sale con retraso? Seguro que es por mí. ¡Usted verá! De seguro alguien se enteró de los 40 "fulas" que le pagué al director de mi empresa por firmar la carta de liberación. Bueno, si taita Julián hubiera podido comprar su carta de libertad por 40 dólares, la historia de Cuba habría sido otra...
Finalmente, el avión levanta vuelo y entonces te vuelve el alma al cuerpo.
- Pero entonces viene el papelazo, una etapa que empieza en el avión… en especial para los millones que nunca hemos montado uno ni hemos salido fuera de Cuba. ¿Cómo se cierra el cinturón? No te atreves a pedir una Coca-Cola, no vaya a ser que "no te toque" o que la aeromoza (fuera de Cuba se llaman azafatas) te dé una mala contesta. Aprender a usar un celular cuesta trabajo pero entender cómo hacer uso de tus libertades es una labor titánica. Y, como si fuera poco lo que tienes que asimilar y aprender, te empiezan a hablar en términos extraños: ¿qué cosa es un seguro, para qué sirve? ¿Cómo, que tienes que sacar dinero del banco en un cajero automático? ¿Cómo se usan las tarjetas de crédito? Además, hay que aprender a usar el teléfono para todo: si vas a visitar a alguien tienes que llamar, si te vas a demorar, también tienes que llamar… Si te invitan a comer en una casa, debes llevar flores o una botella de vino, algún detalle. Encima, al otro día hay que llamar para dar las gracias por tan agradable velada, aunque la comida te haya dado diarreas.
Los cubanos se vuelven muy susceptibles en el exilio y esperan que les agradezcas sus gentilezas contigo, lo cual es normal, pero no una vez sino muchas, muchas veces.
Pero bueno, ¡el mundo es tan lindo! Te deslumbran los autos nuevos, las mujeres hermosamente arregladas desde la mañana, los hombres de cuello y corbata, las señoras mayores con sus cabellos engominados y su perenne olor a flores. ¡Ay, el olor de esta sociedad! ¡Tan distinta a la peste que respiraba a diario al salir de mi cuartería en La Habana Vieja. Otra cosa que llama la atención, en esta inmigración (la de allá era EMIGRACIÓN), aunque no te quieran y te tilden de “recién llegado”, lo que implica que no estás pulido, te tratan con respeto y reconocen tus derechos.
En fin, la otra etapa es: ¡y ahora a buscar trabajo!
Y “pasaron 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 semanas" (¿se acuerdan de la canción?) ¡Y na! ¡Ni de sepulturero encuentras un puesto! Después de todo, estamos en recesión. Por otra parte, aunque esta ciudad es como una extensión de Cuba, necesitas hablar inglés… Otro factor increíble es que con el paso del tiempo llegar a conocer la ciudad de arriba abajo, pero no logras hacer ni un amigo, de los de verdad, de aquellos que lograbas en Cuba. Entonces te empieza a molestar la soledad y no hablar tu idioma. ¡Ja! Y ver a dos cubanos enredados en inglés, pasando trabajo con el vocabulario y con el acentazo que no se les entiende nada, es como estar viendo una película de Buñuel, juro que sí. ¿Será que hablar español da cáncer? Por favor, si se enteran de algo al respecto me lo hacen saber…
¡Y la mente es una cabrona! Poco a poco, te vas a acostumbrando a lo bueno y a lo “nuevo”, y entonces empiezas a recordar a tu barrio, a la gente jugando dominó, a los negrones diciendo indecencias y hablando como si tuvieran papas en la boca; recuerdas cuando le podías decir piropos a las mujeres (aquí eso se considera acoso sexual), o cuando podías hacerle monerías a los niños en el parque sin que pensaran que eres un pedófilo. ¡Qué diferente tu gente y tu cultura a la de estos rubios pragmáticos, sin sangre en las venas! Entonces lo horrible no te parece tan terrible y añoras un poquito de chusmería y oír a uno gritando: ¡la galleta, caballero’, la galleta! ¿Creerías que cuando me pongo a pensar en mi Cuba rompo a llorar?
Hay otra etapa caracterizada por la morriña. Esa empieza cuando conoces a tú único amigo en el exilio: el gorrión. Tarda pero llega seguro. Además, te das cuenta de que todo lo que brilla no es oro y que esta sociedad, la de la primera potencia mundial, está plagada de defectos e injusticias.
Y luego llega un 31 de diciembre y el gorrión se posa en tu hombro: “¿y qué coño hago yo aquí?” te preguntas. Los recuerdos te acorralan y te sacan lagrimones. Y si te toca vivir en un estado con nieve, más te acuerdas del calorcito y las playas de tu país.
Allá sólo querías oír música en inglés y lo del patio era pura mierda, pero aquí descubres o empiezas a valorar a Lecuona, a Matamoros, a Cuní... Tu libro de cabecera se llama “¿Dónde está mi Habana?” Empiezas a coleccionar CDs de Bola, la Bourke, Moraima, y hasta de María Teresa Vera… y te vas a los conciertos de otroras glorias de Cuba, como Martha Pérez, Luisa María Güell, Meme Solís, Zenaida Manfugás, Renée Barrios, todas momias en la actualidad pero que te evocan tu dulce juventud en la islita caribeña que tanto amas.
En Cuba detestaba todos los dicharachos criollos y me inclinaba hacia la cultura europea, pero aquí me acuerdo de todo el refraneo popular cubano, que tanto me diferencian del resto de las culturas hispanas en este país. Porque ahora uno quiere ser diferente. Es más, quieres hacerle saber a todos que eres cubano, no latinoamericano ni hispano, sino CUBANO.
Discutes con los que hablan peste de tu patria. Te fajas con los comemierdas que dicen que la Salsa no tiene raíces cubanas y que Varadero no es la playa más hermosa que ojos humanos han visto.
Finalmente, la última etapa es la resignación.
Cuando dos cubanos se conocen, la primera pregunta es: ¿cuánto tiempo llevas aquí?
Es como si estuvieras en prisión, porque si lo piensas con sinceridad y te libras de manerismos virtuales es una condena no estar en tu tierra.
De buenas a primeras te das cuenta de que los que estamos fuera, necesitamos emocionalmente de los que quedaron allá. Tratamos de resolver sus problemas mandando dólares, ropa y comida, pero lo que necesitamos nosotros, ellos no pueden enviarlo por correo: compañerismo, solidaridad, calor humano.
Y así pasa el tiempo y llega finalmente la esperada primera visita a Cuba después de haberte ido echando pestes del terruño.
¡Qué desilusión entonces! Toda vez allá, te percatas de que ya no eres de allí, de que ya no tienes puntos comunes con tu pueblo, que su realidad no es la tuya, de que la Cuba de tus sueños se esfumó; no conoces al grupo cubano de moda, no sabes a donde va la ruta 222, ni qué novela están poniendo en TV o a qué hora comienzan los cines. La Habana te resulta ajena y, a pesar de lo dicho anteriormente, te sientes más a gusto en Miami o Nueva York... ¿Qué pasó con tu idealizada patria?
Al segundo día de estar en Cuba, a pesar de la alegría de ver a tu familia y de compartir con amigos de toda una vida, quisieras volver a casa, aquí, a tu país imperfecto. ¿Qué pasó con la añoranza de la patria caribeña? Pues sucede que entonces echas de menos al pragmatismo y eficiencia de los anglosajones. En realidad, ya no perteneces a ningún lugar. Como dice la canción: "No eres ni de aquí ni de allá", pero eres de aquí, no de allá. Ya eres un “cubanoamericano”, una carrera muy larga, a la que se llega por diferentes caminos...
Al regreso, en el aeropuerto José Martí, esta vez no te harán tantas preguntas como cuando te fuiste definitivamente de allá.
Las preguntas te las harás tú... En fin, toma tiempo y muchas lágrimas entender cuál es tu verdadero lugar en el mundo, pero el regreso a la isla te llena de contradicciones y te indica irremediablemente te indica que ya no hay marcha atrás, el resto es espejismo…

Imagen tomada de: http://www.viajes.es/america/cuba

lunes, 22 de junio de 2009

La dicha de oir una suave voz que grita en medio de la noche asustado, o en ocasiones cuando estamos agotados y queremos descansar, cuando más trabajo atrasado tenemos, cuando estamos saliendo tarde y muy apurados a una reunión importante:
- ¡Papá!
Y le vemos venir a toda carrera a nuestro pequeñuelo con ojos brillosos, el corazón agitado, la sonrisa picara en los labios y se nos cuelga del cuello, nos abraza y dice bajito en el oído:
- ¡Te quiero papito!...
El corazón se detiene, el tiempo deja de existir, una calma infinita se apodera de nosotros...
Es el amor en su máxima expresión que nos visita, es el amor de padres y el amor de hijos que se encuentran...
Ciertamente, no hay AMOR mayor en todo el mundo.

¡¡¡FELIZ DIA DE LOS PADRES!!!