miércoles, 4 de enero de 2012
Quién es el jefe?
dependiendo de sus elecciones, convertido en marioneta de sus
pensamientos y acciones.
¿Quién te hace sufrir? ¿Quién te lastima? ¿Quién te quita la
tranquilidad? ¿Quién controla tu vida?
Aquí la lista de sospechosos o culpables: padres, pareja, jefe, suegra
o todo aquel que no te ha dado lo que mereces, te ha tratado mal o
simplemente se ha ido de tu vida, dejándote un profundo dolor que
hasta el día de hoy no logras entender.
Pero ¿sabes? No necesitas buscar nombres. La respuesta es más sencilla
de lo que parece. Y es que nadie te daña o te quita la paz. Nadie
tiene esa capacidad, a menos que tú se lo permitas, le abras la puerta
y le entregues el control de tu vida.
El hombre no sufre por lo que le pasa, sino por lo que interpreta que
le pasa. No sufre por la acción de otra persona, sino por lo que
siente o piensa que la otra persona hizo, por consecuencia directa de
habérselo permitido.
Y lo más curioso e injusto del asunto es que la gran mayoría de las
personas que te “lastimaron”, continúan sus vidas como si nada hubiera
pasado; algunas inclusive ni llegan a enterarse de todo el teatro que
estás viviendo en tu mente.
Si te pasas la vida cediéndole el poder a alguien, terminarás
dependiendo de sus elecciones, convertido en marioneta de sus
pensamientos y acciones.
Frases como: “Mi amor, me haces tan feliz”, “Sin ti me muero”, “No
puedo pasar la vida sin ti”, son completamente irreales y falsas.
Ninguna persona tiene la capacidad de entrar en tu mente, modificar
tus procesos bioquímicos y hacerte feliz o hacer que tu corazón deje
de latir.
Definitivamente nadie puede decidir por uno mismo. Nadie puede
obligarte a sentir o a hacer algo que no quieres. No debes estar donde
no te necesiten ni donde no requieran tu compañía. La próxima vez que
sientas o pienses que alguien te lastima, recuerda que no es él o
ella, eres tú quien se lo permite y está en tus manos volver a
recuperar ese control.
por Fabian Motta. publicado en: Ministerio. tomado de: http://www.animalespiritual.com/quien-es-el-jefe/
Debo confesar...
- Q en mi mente planeo conversaciones que nunca se van a llevar a cabo.
- Que odio pelearme por una estupidez con alguien que realmente me importa.
- Que odio cuando me dicen "te extraño" y no hacen nada para verme.
- Que a mi también se me paró el corazón con el "¿Te puedo hacer una pregunta?".
- Que yo también le debo mucho a Dios por haberme dejado vivir.
- Que yo también tuve un nudo en la ...garganta cuando me entere de
algo, y tuve que fingir que todo estaba bien.
- Que cuando no entiendo lo que alguien me esta diciendo, sonrío hasta
que se calle.
- Que yo también tuve un ATAQUE DE SINCERIDAD y luego dije: Para qué lo dije?
- Que yo también me hice el dormido cuando alguien entra a mi cuarto.
- Que me encanta cuando una canción me hace recordar como si estuviera
viviendo ese momento inolvidable nuevamente.
- Que yo también he escrito algo en un auto sucio con el dedo.
- Que prefiero estar loco y ser feliz antes que ser normal y amargado.
- Que NO ME GUSTA oír las mentiras, cuando SE TODA LA VERDAD.
- Que YO también tengo una amigo que es como mi hermano que cuando nos
juntamos somos un peligro para la sociedad.
- Que con MÚSICA: he bailado, he llorado, he reído, he recordado, he
besado y he amado...
En fin... La vida es una sola y vale la pena vivirla, después de todo
no saldrás vivo de ella.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
EMBRIÁGUENSE
Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca. Pero embriáguense.
Y si a veces, sobre las gradas de un palacio, sobre la verde hierba de una zanja, en la soledad huraña de su cuarto, la ebriedad ya atenuada o desaparecida ustedes se despiertan pregunten al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, pregúntenle qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, contestarán:
“¡Es hora de embriagarse!"
Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo,
¡embriáguense, embriáguense sin cesar!
De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca.
Charles Baudelaire
martes, 16 de agosto de 2011
Curiosidades
En Cuba hubo corridas de toros desde 1514 hasta el 10 de octubre de 1899 en que se abolieron.
El Cementerio de Espada, en La Habana, fue el primero fuera de una iglesia en Latinoamérica desde 1806.
La Radionovela y la Telenovela (los culebrones) nacieron en Cuba, siendo un importante producto de exportación cubano durante muchos años, alcanzando lugar primero con "El Derecho de Nacer" de Félix B. Caignet.
El cubano José Raúl Capablanca fue el primer campeón mundial de Ajedréz nacido en un país no desarrollado.
La que se considera Primera Obra literaria cubana no fue escrita por un cubano sino por el canario Silvestre de Balboa y se trata de "Espejo de Paciencia".
La Gran Duquesa de Luxemburgo María Teresa, esposa del Gran Duque Enrique es cubana y es hasta la fecha la primera soberana de una monarquía europea de origen latinoamericano.
El Príncipe de Asturias Alfonso de Borbón, hijo de Alfonso XIII renunció a sus derechos a ser Rey de España por casarse con la cubana Edelmira Sampedro Robato en 1933.
La fortaleza más antigua de La Habana es el Castillo de la Fuerza, construido en 1538 y reconstruído en 1555.
La Habana fue tomada por piratas franceses durante 24 horas en 1537.
El primer danzón, baile nacional, se compuso en 1878 y se estrenó en Matanzas el día 1 de enero de 1879. Su autor fue Miguel Faílde y se llama "Las alturas de Simpson".
Perucho Figueredo, autor del Himno Nacional, compuso su música en 1867 y la letra en 1868.
Un cubano, José Joaquín Palma, bayamés, es el autor de la letra del Himno Nacional de Guatemala.
Un cubano, Alfredo de Oro, fue campeón mundial de billar en 18 ocasiones consecutivas a partir de 1891.
El primer campeón olímpico latinoamericano fue el cubano Ramón Fonst en Espada, en la Olimpiada de París en 1900.
El primer latinoamericano del Hall de la Fama del beisbol fue el cubano Martín Dihigo desde 1997.
viernes, 15 de abril de 2011
Ensayo de un niño americano de origen cubano.
En la clase de español, la maestra les pide a los niños que escriban un ensayo de tema libre y un niño escribe lo que sigue:
Cuba es una palabra SAGRADA. Es la palabra que más yo he oído
en mi vida. Creo que las primeras palabras que oí al salir del vientre
de mi madre fueron las de mi abuelo gritando: ¡Qué viva, llegó al mundo otro cubano!
Cuba es una palabra que, cuando el noticiero la menciona, yo sé que me tengo que quedar calladito, porque si no me callo, tengo que oír a toda la familia regañándome y diciéndome: ¡Cállese la boca, muchacho, que están hablando de Cuba!
Y si es en la televisión americana que mencionan la palabra 'QUIUBA', ya yo sé que tengo que atender y estar listo para traducir, porque el abuelo inmediatamente, como un resorte, me va a preguntar:
A ver, a ver, ¿qué están diciendo de Cuba, mijo?
Pero a mi alrededor Cuba no es una palabra. Cuba es como un credo, como una religión.
Tal parece que todos en mi casa tienen a Cuba en un altar. Cuba es una obsesión.
Yo me imagino que hasta el agua bendita de las iglesias debe de provenir de algún río de Cuba.
Con lo fuerte que es mi abuelo, y con lo mucho que me ha repetido en mi vida que 'los hombres no lloran', yo lo he visto llorar a él algunas veces mientras me hablaba de Cuba.
Cuba es como una sombra que me sigue a todas partes. Cuba está en las conversaciones, en las discusiones, en las fiestas, en los velorios, en los periódicos que lee mi abuelo, en forma de islita en una cadenita que me regaló mi abuelita, y hasta en la fiesta de quince años de mi hermana.
Tener la sangre cubana, esa que tanto mi abuelo me dice que yo tengo, es muy bueno, porque me permite ir a McDonald's y a Burger King, y después llegar a la casa y comerme unas croquetas y un batido de mamey, puedo disfrutar de la música de aquí y al mismo tiempo me encanta cuando oigo a Celia Cruz diciendo: ¡Azucaaaaaa!
Mis compañeros de colegio tienen una sola patria, yo tengo dos: la mía y la de mis abuelos.
Ellos tienen sus héroes nacionales, yo tengo los míos y los de mis abuelos. Es más, mis compañeros de colegio no tienen el privilegio de saber quiénes fueron José Martí, Antonio Maceo o Máximo Gómez. Y yo sí sé quiénes fueron porque mi abuelo me lo ha enseñado.
¿Qué dónde está Cuba? Si alguien me lo pregunta, yo le señalaré con el dedo índice el pecho de mi abuelo. Olvídense del mapamundi.
Ahí está Cuba, ¡en el corazón de mi abuelo! Pero mi abuelo y yo no siempre estamos de acuerdo en lo que es Cuba...
Para mí Cuba es José Canseco y para él es Orestes Miñoso; para mí Cuba es Andy García y para él es César Romero; para mí Cuba es Gloria Estefan y para él es Olga Guillot; para mí Cuba es Willy Chirino y para él Barbarito Diez.
Para mí Cuba es la Salsa. Para él Cuba es rumba y guaguancó.
Cuba, según el mapa de este colegio, está en el Caribe, pero la verdad es que Cuba está en mi hogar..
Cuba está dentro del refrigerador de mi casa. Cuba está en el patio de mi casa,
en las matas de aguacate y de guayaba que sembró mi abuelo.
Cuba está en el almuerzo que me prepara mi mamá y en el café que cuela mi abuela.
Y no sé la calificación que recibiré por esta composición, pero no me importa.
Yo estoy contento porque estoy seguro de que mi abuelito, con lágrimas en sus ojos, me dará una A.
Un cubanito.
viernes, 8 de abril de 2011
YO TE JURO
La FE de Tere.
Una pequeña niña fue a su habitación y sacó un frasco que estaba escondido en su closet. Esparció su contenido en el suelo y contó con cuidado. Tres veces, incluso. El total fue contado a la perfección.
- ¿Y qué es lo que quieres? -le preguntó el farmacéutico con tono de disgusto en la voz. Estoy hablando con mi hermano que viene de Chicago y no lo he visto en años- le dijo el farmaceutico.
- Bueno, quiero hablarle acerca de mi hermano -le contestó Tere, con el mismo tono de impaciencia- El está realmente muy, muy enfermo . . . y quiero comprar un milagro.
-¿Perdón? -dijo el farmacéutico.
- Su nombre es Andrés y algo malo ha estado creciendo en su cabeza y mi papi dice que solo un milagro puede salvarlo, ahora dime: ¿cuánto cuesta un milagro?.
- Nosotros no vendemos milagros aquí, chiquita. Lo siento pero no puedo ayudarte -dijo el farmacéutico, con voz suave.
- Oye, tengo dinero para pagarlo. Si no es suficiente, conseguiré lo que falte. Solo dime cuanto cuesta.
El hermano del farmacéutico que era un hombre muy bien vestido intervino y lepreguntó a la niñita:
- ¿Qué clase de milagro necesita tu hermano?.
- No sé -replicó Tere, con los ojos muy abiertos- Yo solo sé que está muy enfermo y mami dice que necesita una operación. Pero mi papi no puede pagarla, por eso quiero usar mi dinero.
- ¿Cuánto tienes? -le preguntó el hombre de Chicago.
- Un dólar con diez centavos -contestó Tere,apenas audible - Y ese es todo el dinero
que tengo, pero puedo conseguir más si es necesrio.
- Bueno, que coincidencia -sonrió el hombre- Un dólar y once centavos es el precio exacto
de un milagro para los hermanitos.
El tomó el dinero en sus manos y con la otra sostuvo su manita enguantada y dijo:
- Lleváme a donde vives. Quiero ver a tu hermano y conocer a tus padres. Veamos si tengo el milagro que necesitas.
Ese hombre bien vestido era el Dr. Carlton Armstrong, un cirujano especializado en neuro-cirugía.
La operacion fue completamente gratis y sin cargo alguno por su estancia en el hospital, hasta que Andrés regreso sano a casa.
Mami y papi comentaron felices de la cadena de eventos que les trajo a todo
esto.
- Esa ciruíga - susurraba su madre -fue un milagro real. Ya me imagino cuanto podría costar.
Tere sonrió. Ella sabía exactamente cuanto cuesta un milagro. . . un dólar con once centavos. . . más la FE de una chiquilla.
En nuestras vidas nunca sabemos cuantos milagros vamos a necesitar.
UN MILAGRO NO ES LA SUSPENCIÓN DE UNA LEY NATURAL SINO LA IMPLEMENTACIÓN DE UNA LEY SUPERIOR.






