lunes, 28 de marzo de 2011
Herbert
jueves, 17 de marzo de 2011
¡A VOLAR!

Cuentan de un paisano de Cajamarca que se encontró en el campo un huevo muy grande. Nunca había visto nada igual. Decidió llevarlo a su casa.
- ¿Será de avestruz? - preguntó su mujer.
- No, es demasiado abultado - dijo el abuelo.
- ¿Y si lo rompemos? - propuso el ahijado.
- Es una lástima. Perderíamos una hermosa curiosidad- respondió cuidadosamente la abuela.
- Miren, en la duda, se lo voy a colocar a la pava que está calentando los huevos. Tal vez con el tiempo nazca algo - afirmó el paisano. Y así lo hizo.
Cuenta la historia que a los 15 días nació un pavito oscuro, grande, nervioso, que con mucha avidez comió todo el alimento que encontró a su alrededor. Luego miró a la madre con vivacidad y le dijo entusiasta:
- Bueno, ahora vamos a volar.
La pava se sorprendió muchísimo de la proposición de su flamante crío, y le explicó:
- Mira, los pavos no vuelan. A ti te hace mal comer apurado.
Entonces todos trataron de que el pavito coma más despacio, el mejor alimento y en la medida justa. Pero el pavito terminaba su almuerzo o su cena, su desayuno o merienda y les decía a sus hermanos:
-Vamos muchachos, ¡A VOLAR!
Todos los pavos le explicaban nuevamente:
- Los pavos no vuelan. A vos te hace mal la comida.
El pavito fue hablando más de comer y menos de volar. Y creció y murió en la pavada general.
¡Pero era un CÓNDOR!
Había nacido para volar hasta los 7000 metros, pero, como nadie volaba...
El riesgo de morir en la pavada general es muy grande. ¡Como nadie vuela!
Muchas puertas están abiertas porque nadie las cierra, y otras puertas están cerradas porque nadie las abre.
El miedo al hondazo es terrible, pero la verdadera protección está en las alturas. Especialmente cuando hay hambre de elevación y buenas alas.
"Las Fuerzas Morales". Capítulo 4. José Ingenieros.
sábado, 5 de marzo de 2011
lunes, 14 de febrero de 2011
EL AMOR ES CIEGO Y LA...
Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra, todos los sentimientos y cualidades de los hombres: Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso ... vamos a jugar a las escondidas???... La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse, preguntó... A las escondidas??? Qué es eso???...Es un juego, explicó la LOCURA, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar de uno a un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero al que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego...El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA, la ALEGRÍA dió tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, incluso a la APATÍA, a la que nada le interesaba. Pero no todos quisieron participar, la VERDAD, prefirió no esconderse, total, a la larga siempre la encuentran y la SOBERBIA opinó que era un juego de tontos, ( en el fondo lo que le molestaba era que la idea del juego no fuera suya) y la COBARDÍA prefirió no arriesgarse.
Uno, dos, tres,... Comenzó la cuenta, la primera en esconderse fué la PEREZA, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra que encontró, la FE subió al cielo y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado llegar hasta la copa del árbol más alto. La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos... que si un lago cristalino??? ideal para la BELLEZA, que si la rendija de un árbol??? perfecta para la TIMIDEZ, que si el vuelo de la mariposa??? lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD, que si una ráfaga de viento??? magnífico para la LIBERTAD. Así terminó por ocultarse en un rayito de sol. El EGOÍSMO en cambio encontró desde el principio un sitio muy bueno, ventilado, cómodo... pero solo para el.
La MENTIRA, en cambio se escondió en el fondo de los oceanos, ( mentira... en realidad se escondió detrás del arco iris, ), la PASION y el DESEO en el centro de los volcanes, el OLVIDO... se me olvidó donde se escondió...pero eso no es lo importante.
Cuando la LOCURA contaba ya 999,999 el AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse, pués todo se encontraba ocupado...hasta que divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.
Un millón !!! contó la LOCURA y comenzó a buscar...
La primera en aparecer fué la PEREZA, solo a tres pasos, después se escuchó a la FE, conversando con Dios en el cielo y la PASION y el DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes, en un descuido encontró a la ENVIDIA y claro pudo deducir donde estaba el TRIUNFO, el EGOISMO no tuvo ni que buscarlo, solito salió disparado de su escondite, que había resultado ser un panal de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la BELLEZA y con la DUDA resultó más fácil todavía, pués la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse, Así fué encontrando a todos, al TALENTO entre la hierba fresca, a la ANGUSTIA en una oscura cueva,, a la MENTIRA detrás del arco iris, ...( mentira, si ella estaba en el fondo del oceano...) y hasta el OLVIDO...que ya se le había olvidado que estaba jugando a las escondidas, pero solo el AMOR no aparecía por ningún lado. La LOCURA, buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba por darse por vencido divisó un rosal, tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas del rosal habian herido en los ojos al AMOR,, la LOCURA, no sabía qué hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a las escondidas en la tierra: EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA.
FELIZ DIA DE LOS ENAMORADOS!!!
lunes, 7 de febrero de 2011
CUANDO SALÍ DE CUBA
Esta hermosa canción fue escrita por: Luis María Aguilera Picca (* Buenos Aires, Argentina, 24 de febrero de 1936 - † Madrid, España, 10 de octubre de 2009), conocido artísticamente como Luis Aguilé, fue un cantante y autor de música pop. Activo desde los años cincuenta, y siendo ya famoso en toda Hispanoamérica, se estableció en 1963 en España.
Grabó más de 800 canciones, la mitad de ellas de su autoría, y algunas se han convertido en estándares de la música popular en español, como Cuando salí de Cuba, quizá su canción más conocida, grabada por muchos otros artistas.(Fuente: Wikipedia).
viernes, 31 de diciembre de 2010
Oración de fin y principio de año
tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.
Al terminar este año quiero darte gracias
por todo aquello que recibí de TI.
Gracias por la vida y el amor, por las flores,
el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto
fue posible y por lo que no pudo ser.
Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que
pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos
y lo que con ellas pude construir.
Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé,
las amistades nuevas y los antiguos amores,
los más cercanos a mí y los que estén más lejos,
los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar,
con los que compartí la vida, el trabajo,
el dolor y la alegría.
Pero también, Señor hoy quiero pedirte perdón,
perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado,
por la palabra inútil y el amor desperdiciado.
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho,
y perdón por vivir sin entusiasmo.
También por la oración que poco a poco fui aplazando
y que hasta ahora vengo a presentarte.
Por todos mis olvidos, descuidos y silencios
nuevamente te pido perdón.
Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría,
la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.
Quiero vivir cada día con optimismo y bondad
llevando a todas partes un corazón lleno
de comprensión y paz.
Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios
a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.
Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno
que mi espíritu se llene sólo de bendiciones
y las derrame a mi paso.
Cólmame de bondad y de alegría para que,
cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí
encuentren en mi vida un poquito de TI.
Danos un año feliz y enséñanos
a repartir felicidad .
Amén
lunes, 27 de diciembre de 2010
La mejor explicación sobre los Reyes Magos
Los Reyes Magos son verdad.
Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:
- ¿Papá?
- Sí, hija, cuéntame.
- Oye, quiero... que me digas la verdad.
- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido
- Es que... -titubeó Blanca.
- Dime, hija, dime.
- Papá, ¿existen los Reyes Magos?
El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.
- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?
La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña
y tragando saliva le dijo:
- ¿Y tú qué crees, hija?
- Yo no sé, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que
existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.
- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos
pero...
- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me
habéis engañado!
- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que
existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de
Blanca.
- Entonces no lo entiendo papá.
- Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar
porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el
padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.
Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa
que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para
él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:
- Cuando el Niño Jesús nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados
por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:
- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a
todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.
- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de
hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de
niños como hay en el mundo.
Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos
compañeros con cara de alegría, comentó:
- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque
somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder
recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero
sería tan bonito.
Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían
realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía
escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el
Portal:
- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros
regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme:
¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?
- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas.
Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño
que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos,
pero. No podemos tener tantos pajes, no existen tantos.
- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino
dos pajes para cada niño que hay en el mundo.
- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los
tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.
- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben
querer mucho a los niños? -preguntó Dios.
- Sí, claro, eso es fundamental - asistieron los tres Reyes.
- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?
- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez
más entusiasmados los tres.
- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los
niños y los conozca mejor que sus propios padres?
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que
Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:
- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres
Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos
regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.
Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la
niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:
- Ahora sí que lo entiendo todo papá... Y estoy muy contenta de saber
que me queréis y que no me habéis engañado.
Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la
mano mientras decía:
- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el
año que viene ya guardaré más dinero.
Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres
Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.







